Una taza esmaltada en azul oscuro, como un trocito de noche marinera, con un cangrejo en blanco roto que destaca con toda la actitud. Tamaño estándar, resistente y súper práctica, pero con ese punto decorativo que hace que cualquier café parezca más especial.
Perfecta para quienes llevan el mar por dentro: un sorbo y listo, brisa imaginaria activada. El cangrejo no promete silencio… pero sí buenos días con carácter.















