Una gaviota sentada no puede faltar en tu estantería si eres amante de la costa. Esta graciosa gaviota se queda perfectamente colocada con sus patitas colgando, como si estuviera descansando en un muelle (pero sin robarte las patatas, prometido). Es de madera ligera y está pintada en los colores típicos de las gaviotas, ideal para darle a cualquier rincón ese toque marinero y desenfadado que invita a pensar en brisa y salitre.
Medidas: 9 x 21 (patas incluídas) x 8 cm.















