Este exfoliante sólido de sándalo y haba tonka convierte la rutina de cuidado en un pequeño ritual de calma. Su aroma es cálido, cremoso y envolvente, de esos que te reconcilian un poco con el día y dejan una sensación acogedora en la piel.
Su fórmula exfoliante ayuda a renovar suavemente la piel, eliminando impurezas y dejándola más lisa, suave y luminosa desde el primer uso. Mientras lo aplicas, libera una fragancia elegante y muy especial, con el punto exótico del sándalo y la dulzura reconfortante de la haba tonka.
Perfecto para quienes disfrutan de cuidarse sin complicarse, pero con productos bonitos, sensoriales y con encanto. Un capricho práctico para mimar la piel y regalarte un momento solo para ti.















