Cartera de piel lavada, ligera, flexible y muy funcional: de esas que parecen “compactas” pero luego lo llevan todo. Su tamaño medio es perfecto para llevar carnets y tarjetas bien organizados, sin tener que pasarte a una cartera grande. Por dentro tiene muchas divisiones para que cada cosa vaya en su sitio, además de un bolsillo a todo lo largo para llevar los billetes estirados. En la parte exterior incluye un pequeño bolsillo con cremallera, ideal para las monedas y para tenerlas a mano sin abrir toda la cartera. Se cierra con broche y está pensada para el día a día: práctica, cómoda y con ese punto de piel lavada que siempre tiene encanto.
Ten en cuenta que las pieles lavadas pueden tener pequeñas marcas o imperfecciones, además la tintada puede variar de un modelo a otro.
Medidas: 14 x 10 x 2 cm.
















