Un pequeño corazón de labradorita es el protagonista discreto de este anillo fino. Delicado y elegante, con ese brillo sutil tan característico de la labradorita, es de esas joyitas que te apetece llevar siempre. Es cómodo y ligero, ideal para el día a día, pero con la personalidad suficiente como para lucirlo también en una ocasión especial. Al ser finito, queda genial en cualquier dedo y combina sin esfuerzo con otros anillos de baño de oro.
Y si estás pensando en regalo: es un acierto para cumpleaños, aniversarios o simplemente para tener un detalle bonito. Además, viene presentado en una pequeña cajita de latón, listo para entregar.
















